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HISTORIA

HISTORIA DE PUYARRUEGO    

Puyarruego no aparece mencionado en los documentos medievales como un núcleo diferenciado. En la Edad Media era tan sólo un anexo al lugar de Muro de Bellós (el pueblo matriz encaramado en la montaña para defenderse de cualquier ataque). De aquellos oscuros tiempos procede el privilegio real que nombraba infanzones a todos los vecinos del lugar.

En 1360 el rey Pedro IV reconoció la hidalguía perpetua de los nacidos en Puyarruego.

Aunque el lugar nunca fue de señorío, residía aquí una familia, los Bardaxí, que señoreaba a varios pueblos desde su gran caserón del centro del pueblo (en parte de este magnífico caserón se encuentra actualmente Casa Ángela con sus tres habitaciones de turismo rural y el Restaurante O’Cado). Los Bardaxí, además de poseer una capilla en el interior de su hogar, disponían de otra en la propia iglesia parroquial de Puyarruego, bajo la advocación de San Vitorián. Aquí construyeron una cripta para los curiosos enterramientos sedentes de los difuntos de la familia.

Entre los Bardaxí, abundaron los clérigos e inquisidores a lo largo de los siglos XVI y XVII (en esta última centuria la familia alcanzó su época de máximo esplendor). El más célebre fue Dionisio Bardaxí y Azara , natural de Puyarruego, (sobrino del embajador Nicolás de Azara y del gran naturalista y explorador de Paraguay Félix de Azara) que llegó a ser auditor del tribunal de La Rota. Dionisio Bardaxí falleció en Roma y dejó en su testamento cien doblones para la iglesia parroquial y otros cien a emplear en beneficio del pueblo.

El pueblo ha vivido tradicionalmente de la ganadería de subsistencia y de la madera y su transporte: las navatas (balsas fluviales construidas con troncos que se ataban con palos de sarga remojados). Las navatas nacieron como una forma de transportar la madera por el río. El viaje iniciado desde el pueblo transcurría por las localidades de Monzón, Fraga y, con mucha frecuencia, los navateros llegaban hasta Tortosa, a las puertas ya del Mediterráneo. La duración de este trayecto fluvial era de entre ocho a diez días.

En la actualidad, nuestra población, conserva una forma de vida tradicional, con ganadería y distintos negocios de turismo rural (incluido un camping) que intentan mantener al pueblo vivo combinando las tradiciones con la apertura a las nuevas gentes y tiempos, en una búsqueda constante por la pervivencia de la autenticidad de lo que ha sido y es nuestro pueblo: Puyarruego.

HISTORIA DE LA CASA

Antigua casa de los Bardaxí construida en el siglo XVI.

Tenía capilla dedicada a Son José. Aún conserva sus bóvedas originales, el patio, aspilleras de origen defensivo y ventanas góticas con festejaderos en su interior.

Debido a la guerra civil española se perdieron parte de sus elementos originales ya que, Puyarruego, fue bombardeado por morteros y por la aviación italiana. De hecho, en el pueblo, estuvo el frente durante la Bolsa de Bielsa (episodio bélico que enfrentó a nacionales y republicanos en el Alto Aragón entre abril y junio de 1938). Como consecuencia de la guerra se produjo un éxodo masivo a distintos puntos de Francia.

En la actualidad, la casa, se encuentra totalmente restaurada, intentando devolverla a su genuino esplendor y perpetuando así su fuerza originaria en el tiempo.
Las habitaciones se sitúan en la falsa o buhardilla de lo que fuera la torre defensiva de la primigenia residencia así como, parte del restaurante, se encuentra en el antiguo corral o cuadra de la vivienda.